miércoles, 26 de noviembre de 2014
lunes, 20 de octubre de 2014
Un capricho más, otra vez. Un par de días y ya se te ha pasado el capricho, ya no sientes lo suficiente como para decir que no eres como yo. Como yo que cambio las sábanas y no me importa con quien. Un capricho más. Todo una fachada una imagen prefabricada de lo que crees que soy yo. Pero realmente que eres tú... alguien más dando abrazos que solo me das a mi. Sabes que no es así que de aquí a unos meses la distancia será más que prudencial, el tiempo, tus objetivos, tus fiestas ya no entraré en tus planes. Porque si alguna vez entré fue porque quería volver a escuchar esa canción contigo, a estar en una cama con la más completa confianza. Tu siempre tan poco pudoroso, yo intentando que la sábana fuera más larga o lo suficiente para que no dejar nada a la imaginación. Luego salimos como dos personas más que una noche han decidido colgarse por unos simples momentos, pero simplemente eso, un capricho.
Un par de copas y yo ya no soy la tan reconocible persona que conoces y tu pasas a ser mi alter ego. Aquel que puede leerme lo que pienso, y lo que pienso de verdad te lo digo, un par de miradas, unas risas, un billete perdido y unos zapatos de tacón.
Otra vez me sabe a poco, me sabe a una noche más. Porque yo no soy como tú, pero tú eres como yo. Y lo malo de todo es que finges no saberlo. Y así se queda como un niño encaprichado y alguien que le sigue la corriente. Esa soy yo.
sábado, 6 de septiembre de 2014
Si volver a empezar fuera tan fácil como dos copas de vino no me lo pensaría en volver una y otra vez a tu lado. Pero resulta que no es así, que llegas a un punto que no sabes ni para quien son esas líneas o ese papel en blanco o ese perfume que tanto dice de ti. Ese punto en el que vuelves al insomnio y las palabras se atascan en tu garganta, un juego de miradas ya no es suficiente y un beso de buenas noches es algo tan ingenuo para ti que prefieres quedarte entre ese hueco entre la cama y la pared donde se ahogaron todas tus mentiras, donde me aferré a todos mis principios. Los que perdí, los que trato de recuperar. Porque ya no es el recuerdo de ti es una sensación de impotencia de no poder volver a recuperar esas palabras tan desgastadas, es el hecho de creer que alguien puede hacer eso y dormir por las noches. Porque créeme hablando claro se puede jugar con la gente…pero hasta que punto, no solo eran veintitrés, eras tú y ese tick nervioso, esa doble cara con la que sigues jugando. No voy a decir la palabra volveré, porque no volveré a ser la misma persona, simplemente intentaré dejarlo todo a mis principios. Aquellos que nunca me traicionan.
lunes, 23 de junio de 2014
viernes, 30 de mayo de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
Por mucho que pase el tiempo todo el mundo necesita que le digan perdón, te echo de menos. Hubo una persona en mi vida que me dijo que no echaba de menos a nadie, eso no es posible, ni que quieras conseguirlo podrías. No echar de menos significaría que no sientes nada, que no sabes lo que es que se te desgarre el corazón, empaquetar cosas o pintar las paredes, agarrarte a la barra de un bar para no soltarte o volver a conseguir esa mirada. Esa misma persona me dijo que rescataba a la gente porque sino se perdía un trocito de cada uno, y es así. Se pierden muchos trozos por el camino y a veces todos de golpe, entonces siempre vuelve esa persona a la que nunca le dices, perdón te echo de menos. Tu madre. Ese trozo no se puede perder nunca, es irrompible.
Te quiero.
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