viernes, 16 de octubre de 2015


Podría

Yo podría darte la razón, cambiar tu quiero por un puedo y darle color, decirte al oído que todo iba bien, darle a mi apatía algo que hacer. Yo podría. 
Yo podría darte conversación, charlar durante el almuerzo sin televisión, llegar temprano a casa y hacerte el amor, o llegar de madrugada y hacerte el amor. 
Yo podría no alzar la voz, y, de vez en cuando, pedir perdón. Colgar el cuadro que falta en la habitación o hacer de mis brazos tu mejor sillón.
Yo podría besar tu perfil, sacar de tus ojos el color, cumplir las cosas que prometí como hacer de tu vida mi inspiración, agarrar tu mano y correr, rozar tus labios y sentir que si aún sigo vivo es por ti. Pero ya no sé… 
José Antonio Delgado

jueves, 8 de octubre de 2015



Y ahora recuerdo cuanta razón tenías y ahora recuerdo cuando me decías que todo decepciona que no te puedes agarrar a nada, y ahora me acuerdo... el no te vayas quédate una noche más, y ahora entiendo cada una de esas palabras, la forma de sentirlas, lo que quizás pasaste, lo que te hizo venirte a abajo, las vueltas que diste intentado buscar a alguien que diese lo mismo que tú, esa energía desvariada que nadie entendía esa forma de ver las cosas de esperar a cambio de nada. En ese sentido se que te has dado las mismas veces contra la pared, quizás demasiado pronto, no se si me seguirás leyendo...pero ojalá alguna día salgas de ese bucle tan malo...porque da igual siempre te tienes que aferrar a algo por muy poca cosa y luego dormir pensando que a alguien le importas,que tiene esa sensación la misma exacta que la tuya. Pero siendo realistas se que pactamos esto hace tiempo que ya no me escribes que ya no me da la gana de escribirte que ojalá no dejases todo a la mitad, que ojalá no lo dejases todo a la melancolía, porque ahora recuerdo cuanta razón tenías en el no prometer nada, en el no jurarte nada que te pudiese desgarrar más de la cuenta. 

domingo, 13 de septiembre de 2015




Nada que no sepas…que cuando a veces estoy en un bar sentada con alguilen que no eres tú de  repente mi mente se va a otra parte y piensa que pasaría si estuvieras TÚ ahí sentado. Seguramente lo mismo, lo único que la mirada sería diferente y tus ganas de besarme contenidas…lo dirían todo.  Lo mismo que he hecho contigo lo hago con otros. Sí les hablo de mis historias y no me canso nunca pero contigo puedo estar en silencio no necesito decir nada; puedo estar solo viendo como pasa el tiempo sin necesidad de hablar. Tampoco sin la necesidad de abrazarnos eso siempre se queda en el aire..pero mi mente no divaga por ningún lado no tiene la necesidad de pensar que eres otra persona. No se exactamente lo que significa, solo se que ya acabo por llamarte gilipollas delante de otros, que el si y el no me pueden y lo de siempre. Que ya no se que decirte ni que pensar y que cualquier excusa es buena para todo. Pero nada que no sepas….




lunes, 7 de septiembre de 2015





"Le gustaba fingir que se enteraba de poco cuanto sucedía a su alrededor, y prefería callar lo que percibía. Yo creo que percibía mucho y que se enteraba de casi todo"

-Así empieza lo malo




miércoles, 2 de septiembre de 2015

sábado, 4 de julio de 2015








Somos sujetos agarrados y atrapados en las pautas de la sociedad. Simples personas contradictorias que se piensan que pueden encontrar algo interesante en el otro en un simple intercambio de besos y caricias. Esperamos que la persona que se queda a dormir sea por algo más que ese simple intercambio. Nos creamos expectativas y fracasamos una y otra vez. Intentamos seguir esa intuición que te dice que es lo correcto lo que quieres mientras en la cabeza solo tenemos la idea de una sola persona.Ese tipo de persona que solo te encuentras una vez en la vida, ese tipo de persona que nunca es el momento ni el lugar adecuado o simplemente  es la que esperas encontrarte cuando te despastes por la mañana.  Porque sabes que no solo era un café, que no era una canción, ni una noche, había algún tipo de conexión algo que te complementaba. Y el mayor problema de todo es el recuerdo en tu memoria, esas malditas noches en las que no querías que se acabase nada  ni siquiera esa botella de vino. E intentas buscar y sigues sin encontrar y cuando todo acaba te sientas en un rincón y ves que has vuelto a fallarte a ti misma, que solo ha sido un intercambio y gritas y le dices que se vaya que no quieres que se quede a dormir. Y esperas solo esperas que alguien, que otra persona, aparezca solo para poder destaparte por la mañana y decirte: te quiero y mucho. Pero simplemente es una simple ilusión.  Y tú lo sabes.