viernes, 16 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
Por mucho que pase el tiempo todo el mundo necesita que le digan perdón, te echo de menos. Hubo una persona en mi vida que me dijo que no echaba de menos a nadie, eso no es posible, ni que quieras conseguirlo podrías. No echar de menos significaría que no sientes nada, que no sabes lo que es que se te desgarre el corazón, empaquetar cosas o pintar las paredes, agarrarte a la barra de un bar para no soltarte o volver a conseguir esa mirada. Esa misma persona me dijo que rescataba a la gente porque sino se perdía un trocito de cada uno, y es así. Se pierden muchos trozos por el camino y a veces todos de golpe, entonces siempre vuelve esa persona a la que nunca le dices, perdón te echo de menos. Tu madre. Ese trozo no se puede perder nunca, es irrompible.
Te quiero.
miércoles, 30 de abril de 2014
Dedicar el tiempo, siempre con la palabra en la boca de un no tengo tiempo, tengo prisa, ahora no puedo, no tenía tiempo para dedicartelo... realmente dedicar el tiempo, darle lo que sabes que nunca volverá, elegir el ahora, el compartir, el creer que vale la pena, que te merece, que te compensa como lo quieras llamar.
Dedicar el tiempo a otra persona, algo que no hacemos tan a menudo, que vivimos corriendo entre la hora del desayuno y el lo siento me tengo que ir, sentarte, esperar en un banco a que llegue alguien, despedirse y volverse a encontrar en una estación de esas que solo funciona la máquina de Coca-Cola. Dedicar el tiempo, ya no se lleva, para que poner ese esfuerzo, para que malgastar algo tan valioso, mejor quedarse entre tengo poco tiempo o nos vemos si eso media hora, esa sensación de esperar el momento con tanta ilusión porque sabes que puedes tirarte horas y horas sin el me tengo que ir en la boca. Esa atención repartida entre el reloj y tú, ya no existe, ahora quizás es mejor cualquier otra cosa,un gimnasio, un trabajo que te consume, un ordenador, una triste televisión, porque dedicar el tiempo ya no se lleva...
lunes, 7 de abril de 2014
"Don’t worry about where or who you’re going to be in five years. Like high school, you will look back and wish you had done so many things differently. Know that and do them differently now. Focus on what’s in front on you. Work on the relationship you have with yourself first. Slow down. Enjoy today. It’s okay to not know. Eat alone in restaurants. Stop trying to prove something. Seek growth instead of validation. Be heard. Have non- negotiables. Go somewhere. Pull from your Solid Self as much as you can. Process (get therapy). Don’t compartmentalize people. Love fearlessly, even if you’ve been crushed before. Eat clean. Toss your scale. Pull yourself out of the victim role. Exercise your forgiveness muscle (you will need this). Don’t be concerned with what others think of you. Accept your story. Don’t chase paper. Seek truth. Be patient"
- the angry therapist
martes, 18 de marzo de 2014
Las personas son capaces de instalar la rabia tan profundamente de manera que todo lo que habían construido a su alrededor quede reducido a lo que se podría decir nada o incluso peor, degradarlo de tal forma que cualquier recuerdo sea capaz de destruirte a ti misma. Lo malo de cuando decides arriesgarlo todo: la confianza, el cariño, el caracter, compartir, amor, odio... cualquier sentimiento; en el momento en que la otra persona instala la rabia en su interior es matar los momentos. La historia no se puede borrar, los recuerdos forman parte de tu pasado y al final por querer demasiado acabas sabiendo cosas que era mejor dejarlas enterradas. Pero una vez piensas como empezó todo, miras y decides que así es el riesgo. Y que seguramente nada era lo que esperabas, nunca es lo que se espera, ni demasiado poco ni suficiente ni ese punto intermedio de equilibrio. Porque todo en sí es una locura, toda respuesta emocional por querer a alguien es un drama. Un drama con final feliz o malo, pero ten cuidado porque cuando se convierte en pesadilla o obsesion es cuando la rabia se queda dentro y no hay forma de ahogarla. Puedes sumergir todo lo que eres en un vaso de agua, reducirte a nada a ti misma, joderte de dolor... pero esas dos palabras ya no volveran. Ahora solo es un cuidate y dentro de unos años. Tú mismo dijiste que no hay tiempo para tantas personas, yo te di el mío, lo más valioso que tenia, decidí darle valor a esos momentos, construir algo, enseñarte cosas buenas y malas, pero nunca instalé mi rabia. Aunque las palabras fueron lo peor que me podían haber dicho, yo me quedaré con esos vocablos que se dicen un día sin querer y acaban convirtiéndose en todo lo que tienes.
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